martes, 29 de agosto de 2017

UNA REFLEXIÓN PARA EL PUEBLO EVANGÉLICO



Ante el pueblo evangélico exponemos lo siguiente:
Dónde Jesucristo fundó e instituyó denominaciones evangélicas? Ninguna de ellas tiene raíces históricas en el nuevo testamento. Acaso el deseo de Jesús no es la unidad de su pueblo? (Juan 17:20-23). Entonces por qué ustedes permanecen divididos por diversas doctrinas y nombres diferentes en contra del deseo de Jesús? Por qué los nombres y rótulos de cada denominación? La Escritura es clara al decir que NO hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos (Hechos 4:12). Pero ustedes están dividiendo a Cristo con tanta denominación y preguntamos, acaso está dividido? (1 Corintios 1:13). Reflexiona…
Por qué piden diezmos si Jesucristo no los estableció para su pueblo? No me digan que en Mateo 23:23 los estableció porque Jesús ahí se refiere a los escribas y fariseos, nunca a sus discípulos. Tampoco digan que porque Abraham los dio aún antes de la ley ustedes los dan voluntariamente. Recuerden que el ejemplo a seguir no es Abraham sino Jesucristo (Juan 13:15). Reflexiona…
Por qué construyen templos y establecen un horario de cultos? Jesucristo claramente dijo que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad (Juan 4:23-24) Así que ya no debe ser en un lugar específico siempre, ni en una hora señalada rutinariamente, sino en espíritu y en verdad. Entendiendo que donde dos o tres se reúnen en su nombre, ahí está Él (Mateo 18:20). Pero nunca en un templo donde Él no habita (Hechos 17:24). Además el templo es el cuerpo (Juan 2:21) no un edificio que Jesucristo nunca ha mandado construir. Reflexiona…
Por qué le llaman pastor a un hombre que se constituye en su guía espiritual? Cuando Jesucristo claramente establece que solo Él es el Pastor, Maestro, Padre, etc. (Mateo 23:8-10, Juan 10:16). Y además le proporcionan salario cuando Jesucristo dijo a sus discípulos: de gracia recibisteis, dad de gracia (Mateo 10:8). Reflexiona…
Podríamos seguir diciendo mucho más sobre lo que el pueblo evangélico ha hecho, utilizando de manera incorrecta y para beneficios propios la Palabra de Dios. Pero lo que hemos escrito es de manera muy breve deseando de todo corazón que sirva para que más de alguno que pertenece a alguna denominación pueda empezar a reflexionar y que se interese realmente en escudriñar las Escrituras para que conozca la Verdad y sea libre por medio de ella (Juan 8:32).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Publicaciones Populares

Newsletter