martes, 7 de marzo de 2017

La Iglesia Verdadera es posible



“Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.”Juan 13:15
En el Pacto que Jesucristo nos dejó, podemos conocer la verdad acerca de Su Iglesia. Si investigamos en el Nuevo Pacto, podrán comprobar que los siguientes once puntos, en los que intentaremos explicar de una manera simple cómo es dicha iglesia, son verdaderos:
1° – La palabra iglesia viene del término EKLESIA y significa reunión o asamblea de ciudadanos o personas. Llamar iglesia a un edificio, o pensar que la palabra iglesia puede usarse para definir un edificio en un lugar concreto, es un grandísimo error. Por esto, no encontraremos en el Nuevo Testamento el uso de la palabra iglesia, sino para referirse a un grupo o congregación de personas (Mat. 18:17, Hech. 14: 27).
2° – La Iglesia verdadera se reúne principalmente en las casas de los propios creyentes (Colosenses 4:15; Hech. 8:3; Rom.16:5), también al aire libre, por ejemplo en el monte (Mat. 5:1). Lo importante es que la Iglesia no deje de reunirse (Hebreos 10:25), pero no es propio de la Iglesia reunirse en templos hechos por manos de hombres, pues Dios no habita en ellos (Hech. 7:48,17:24).
El Único templo hecho por hombres que Dios autorizó construir, fue el templo de Salomón, o templo de Jerusalén, y éste estaría durante un periodo de tiempo concreto. Más tarde Jesucristo profetizó su destrucción (Mat.24:1, 2), hecho que ocurrió aproximadamente unos 40 años después. (Según la Historia, en el año 70 d.C.). Jesucristo nos prometió que no nos dejaría solos, si no que enviaría al consolador, el Espíritu de verdad, el cual estaría con y en nosotros (Juan.14:15-20). Esto se cumplió poco tiempo después de ascender Jesús a los cielos y lo podemos ver en el capítulo 2 de Hechos de los Apóstoles.
En el Nuevo Pacto queda bien claro que los que creemos en Él y le seguimos somos su cuerpo, Iglesia y el único templo donde Él habita (2ª Cor. 6:16-18). Por esto mismo tampoco aparece en todo el Nuevo Testamento que algún apóstol o siervo de Dios haya venido a la ocurrencia de hacerse un templo o mandar a hacerlo, pues esto va totalmente en contra del propósito divino.
3º – La Iglesia verdadera no se denomina a sí misma, esto es, no se pone nombre, ella sólo le pertenece a Cristo, y Cristo no está dividido (1ª Cor. 1:12-13). Preguntar ¿A qué Iglesia perteneces? o ¿a qué Iglesia vas? (como denominación) no tiene ningún sentido bíblico. Dios siempre ha querido unir a los suyos, a sus hijos, y no quisieron (Mat. 23:37) y tampoco ahora parece ser que queramos. La Iglesia de Cristo ha de estar unida en amor y sólo así podrá el mundo conocer que el Padre le envió (Juan.17). Las denominaciones, religiones o sectas, lo que hacen es dividir y Cristo ha venido a unirnos, dejemos pues aquello que nos divide, y unámonos en el nombre de Jesucristo (Efesios 4:14-16).
4° – La Iglesia verdadera es una en una localidad, ciudad o pueblo (1ª Cor. 1:2; Efesios1: 1), aunque ésta se reúna en diferentes lugares. Tampoco la iglesia verdadera se alía con ninguna institución humana de ningún orden o índole, es singular y sólo está comprometida o ligada a Dios (Mat. 22:21)
5° – La Iglesia verdadera es dirigida por Cristo nuestro Maestro, y los demás somos hermanos (Mat. 23:8-10). Él es la cabeza de su cuerpo (Colosenses 1:18). Él es el Pastor y nosotros sus ovejas (Juan 10). No existe ninguna jerarquía como nos han inculcado las diferentes religiones, sino que todos somos iguales, como nos enseñó nuestro Maestro (Mat. 20:25-28; 23:11,12; 10:24,25; Juan 13:13, 14). La Iglesia Verdadera, esto es su cuerpo, es sobre la que Jesús ha delegado Su autoridad, y no sobre una persona o un miembro en concreto (pastores, obispos…), ni tampoco sobre un grupo de personas o una parte de dicho cuerpo (consejo de ancianos, grupo ministerial…), sino a Su Iglesia, y ésta sujeta a Él, por medio de Su Palabra (Mat. 18:15-19; Col.1:18; Filip. 2:12-16).
6º – En la Iglesia verdadera no hay distinción entre hombres y mujeres, blancos y negros, pobres y ricos, judíos y griegos, etc… sino que todos somos iguales, llamados a servir a Dios (GáIatas 3:28; 1ª Pedro 2:9, 10). Él mismo (Jesucristo) pone a hombres y mujeres al servicio de su Iglesia para que todos lleguemos a la unidad de la Fe (Efesios 4:11-13). La Iglesia que sirve a Dios no debe cobrar por ello. Es algo que hemos recibido gratis y hemos de darlo o hacerlo gratuitamente (Rom. 3:24; 1ª Cor. 9:16-18). Los que servimos lo hacemos de corazón como para el Señor (Colosenses 3:23, 24).
7° – La Iglesia verdadera no practica el diezmo, días de fiesta, ritos, cultos o cosas semejantes que se hicieron bajo la ley de Moisés. Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan (Mat. 11: 13). Ni tampoco prácticas que correspondan al mundo gentil o pagano (Gálatas 3:24, 25; 4:8-11; 1ª Pedro 4:1-5).
8° – La Iglesia verdadera es enseñada por Jesús a hacer el bien al prójimo y a adorar a Dios todos los días sin hacer diferencia entre día y día, de la misma manera que Él está todos los días con nosotros (Mat. 28:20). Nosotros debemos estar con Él. Jesús no quebrantó el día de reposo judío (sábado) para sustituirlo por otro (domingo) como han hecho otras religiones y sectas, sino para enseñarnos que Él es aún Señor o Dueño del día de reposo, pues el día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo (Marc. 2:23-28). Jesús no hizo diferencia entre día y día. Él actuaba todos los días por igual, sanando y predicando el Reino de los Cielos (Marc. 3:1-6; Mat. 12:1-14; Luc. 6:1-11). No encontraremos en todo el Nuevo Testamento, ni a Jesús nuestro Maestro, ni a Pablo, ni a Pedro, ni a ningún otro, mandar que guardemos un día en especial. Cuando ellos hacen referencia al día del Señor se están siempre refiriendo al día de su próxima venida y nunca al domingo ni a cualquier otro día (1ª Tesal. 5: 2; 2ª Pedro 3: 10, 12; Apocalipsis. 1: 10).
9° – La iglesia verdadera tiene un solo bautismo (Efesios 4:5), el de Jesucristo en Espíritu Santo. El bautismo de Juan en agua fue para que Jesús fuese manifestado a Israel, terminando con su ministerio (Juan 1:29-33; Marcos 4:7,8; Hechos 19:1-5).
10° – La iglesia verdadera cree plenamente en que sólo hay un Salvador (Hechos 4:12), un Fundamento (1ª Corintios 3:11) que es Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna (1ª Juan 5: 20). La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo (Santiago 1: 27).
11º – Los que hemos nacido después de la muerte de Jesucristo, somos llamados a vivir bajo la gracia, ley de Cristo, Nuevo Pacto, o Nuevo Testamento (Rom. 6:14). La Ley de Moisés, los profetas o Antiguo Pacto, pasaron a la historia (Mat. 11:13; 2ª Cor. 3). No obstante, es necesario saber y entender todo lo que Dios hizo, conocer la historia (lo pasado), para entender, apreciar y valorar la dicha tan grande que tenemos por haber venido la Gracia en Cristo Jesús, Señor Nuestro. Cristo ha hecho todas las cosas nuevas (2ª Cor. 5:17), en cambio, las religiones y sectas, aún siguen practicando el Antiguo Testamento, sin hacer caso a lo que, entre otras cosas, dice la Palabra de Dios en Gálatas 5:4:
De Cristo se han desligado los que por la ley se justifican; de la gracia han caído”.
Jesús dijo: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida y pocos son los que la hayan” (Mateo 7: 13, 14)

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