miércoles, 25 de enero de 2017

La Verdad sobre el Papa



“Título reservado en Occidente desde el siglo XI al obispo de Roma, que tiene la potestad plena y suprema de gobierno y magisterio sobre la Iglesia universal. Como obispo de Roma y sucesor  legítimo de san Pedro, el papa hereda el primado de estricta y verdadera jurisdicción que Cristo confirió al Príncipe de los Apóstoles (san Pedro). El Concilio Vaticano 1º  definió que Cristo confirió el primado de jurisdicción sobre la Iglesia a Pedro. Cristo prometió a Pedro el primado cuando en respuesta a la confesión de fe del apóstol dijo: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia… A ti te daré las llaves del reino de los cielos…”, expresiones que significan la suprema potestad de jurisdicción sobre la Iglesia toda (Mateo. 16, 13-19). Cristo cumplió su promesa después de su resurrección, dirigiéndose a Pedro solo, lo constituyó pastor supremo de todos los cristianos (Juan 21:15-17). Pedro entendió claramente lo que las palabras de Cristo implicaban e inmediatamente después de la Ascensión del Señor tomó el mando efectivo de la comunidad…  El magisterio ex cathedra del papa es infalible. El papa es el juez y legislador de la Iglesia.”

Respuesta a la luz de las Escrituras:

La palabra “papa” no aparece en ninguna parte de las Escrituras y significa padre. La Iglesia Católica llama papa al sumo pontífice y a los sacerdotes padre. De la misma manera, estos enseñan a los feligreses que así los llamen. Llamarse y querer ser llamado “padre” va en contra de lo enseñado por Dios. Jesús dice:

No llaméis a nadie padre vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el que está en el cielo. Mateo 23:9

Todo esto que se enseña es pura invención de la Iglesia Católica Romana. Cristo no confirió a ningún hombre, la potestad plena y suprema de gobierno y magisterio sobre la Iglesia universal. Tampoco se enseña en el Nuevo Testamento, que Pedro haya sido escogido de entre los doce discípulos para ser el “papa” y que, después de su muerte, ocupase otro su lugar y así sucesivamente. Decir y enseñar que Cristo le confirió el primado de jurisdicción sobre toda la Iglesia es totalmente falso, yendo en contra de sus principios y enseñanzas. Usar Mateo 16:13-19, para avalar todo esto es pura demagogia o estratagema de hombre, no teniendo en cuenta todo el contexto de la Gracia o ley de Cristo. De la misma manera que hacen con Juan 21:15-17, para decir que Cristo cumplió su promesa dirigiéndose a Pedro sólo, constituyéndolo pastor supremo de todos los cristianos. ¡Qué barbaridad! Para nada dice la Palabra que Pedro tomase el mando efectivo de la comunidad, cosa que de ninguna manera ocurrió. Dios enseña a lo largo de todo su Pacto que ningún hombre es infalible y, mucho menos, que un hombre sea juez y legislador de la Iglesia, siendo todos los hombres falibles y pecadores, necesitándole a Él todos por igual. Escudriñaremos lo que el evangelio de Mateo 16, versículos del 15 al 18, dice:

Y vosotros ¿quién decís que soy yo?” Simón Pedro contestó: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. Replicando Jesús le dijo: “Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto carne ni la sangre, sino mi padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi Iglesia.

Jesús preguntó a todos sus discípulos “Y vosotros ¿quién decís que soy yo?”, y no sólo a Pedro. A lo que uno de ellos, en este caso Pedro, respondió que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios vivo. Podía haber sido Juan o Andrés o Jacobo o cualquier otro, pero en este caso fue Pedro el que respondió correctamente, diciéndole Jesús que era bienaventurado porque eso se lo había revelado su Padre que está en los cielos. Si esa respuesta se la hubiese dado otro antes que Pedro, tampoco habría pasado nada anormal. Dios no hace injusticia, ni acepción de personas como nosotros los seres humanos, esto lo deja bien claro en su Palabra:

Porque no hay acepción de personas para con Dios.  Romanos 2:11

Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas.  Colosenses 3:25

Cuando Jesús dijo tu eres Pedro (nombre griego y que significa piedra), y sobre esta roca (en otras versiones erróneamente traducida piedra) edificaré mi Iglesia, se estaba refiriendo naturalmente a Él como roca, sobre quién verdaderamente está edificada su Iglesia, esto es,  la roca sobre la que está fundada la Iglesia es Cristo y en ningún hombre, apóstol o discípulo. Todo el nuevo testamento habla de ello, por ejemplo: En el Nuevo Testamento que ya desde el Antiguo Testamento Cristo es manifestado como la roca.

Y todos bebieron la misma bebida espiritual que les seguí; y la roca era Cristo. 1ª Cor.10:4

Cristo es el fundamento o los cimientos de la Iglesia, o sea sobre la que esta edificada o fundada.

Pues nadie puede poner otro cimiento (fundamento) que el que ya está puesto. Jesucristo. 1ª Cor. 3:11

Jesús enseña  que hay que hacer lo que Él nos dice, y la Iglesia debe estar edificada sobre la roca que es Cristo.

¿Por qué me llamáis, Señor, Señor y no hacéis lo que digo? Todo el que venga a mí y oiga mis palabras y las ponga en práctica, os voy a mostrar a quién es semejante: Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada.  Lucas 6: 46-48

Jesucristo, como vemos claramente, es la roca sobre la que debe estar edificada la casa o su casa, la cual casa somos nosotros (1ª Tim.3:15, Hebr.3:6), su Iglesia, y no en ningún hombre. ¿Cómo sabemos que estamos como casa edificados sobre Él, esto es, sobre la roca? Pues como nos dice en su pregunta; haciendo lo que Él nos dice o guardando su Palabra. En todo este contexto no cabe Pedro, ni ningún otro como roca. Pedro lo que enseñaba hacer era lo que Jesús había dicho, como todos los demás discípulos. Además las Escrituras nos enseñan que Cristo es la piedra angular, es decir la principal piedra.

Y Jesús dijo: “¿No habéis leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos?   Y  el que cayere sobre esta piedra se destrozará, y a aquel sobre quien cayere, le aplastará. Mateo 21:42 y 44

Jesús, sin duda alguna, es esta roca sobre la que edificaré mi Iglesia. El mismo Pedro, para que no exista el mínimo resquicio de confusión, da fe de ello, indicando a Jesucristo como la única piedra y roca colocada por Dios, sobre la que está edificada su Iglesia, diciéndonos claramente  lo siguiente:

Acercándonos a Él, piedra viva, desechada por los hombres, pero elegida, preciosa ante Dios, también vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo. Pues está en la Escritura: He aquí que coloco en Sión una piedra angular, elegida, preciosa y el que crea en ella no será confundido. Para vosotros, pues, creyentes, el honor; pero para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido, en piedra de tropiezo y roca de escándalo. 1ª Pedro 2:4-8

En Cristo Jesús todos sus hijos somos piedras vivas de ese edificio espiritual del cual Él es la principal piedra, esto es, todos, incluido Pedro, o igual que Pedro, somos piedras y la única Piedra que está por encima de las demás, siendo la piedra angular o principal, es Cristo. Jesús nos enseña comparando a Su Iglesia con un edificio, que cada miembro de Su Iglesia es una piedra de su edificio, no haciendo acepción de personas.

En  la carta de Pablo a los Efesios, en el capítulo 2, versículos del 19 al 22 dice:

Así que ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas (como hemos visto el fundamento es Cristo, 1ª Corintios 3:11), siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio (todo el cuerpo o iglesia) bien conjuntado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Esto no tiene otra interpretación verdadera, sino que somos edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas que no es otro que Jesucristo, siendo Él mismo la principal piedra, en quien todo el cuerpo o edificio unido va creciendo para morada o casa de Dios.

Este texto que a continuación vamos a ver, es el texto clave para entender, que la máxima autoridad, Jesús se la ha otorgado a Su Iglesia y no a un sólo hombre. Jesús dice en Mateo 18:15-18 lo siguiente:

Por tanto, si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la Iglesia; y si no oyere a la Iglesia, tenle por gentil y publicano. De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

En Juan capítulo 21, versículos del 15 al 17, se basa la iglesia Católica para decir que Pedro fue constituido por Cristo pastor supremo de todos los cristianos. En este capítulo se narra lo siguiente:

Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo: tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

En este relato no se dice, ni se da a entender que Jesucristo constituyese a Pedro pastor supremo de todos los cristianos. Tal afirmación es totalmente falsa. De nuevo hemos de decir que esta pregunta se la podía haber realizado a cualquier otro discípulo, de hecho es una pregunta que Jesús nos hace a cada discípulo, esto es, llamemos no Pedro, Pablo, Edgar, Jacobo, Juan, Rudy, etc. Diciéndonos Él, que si le amamos apacentemos y pastoreemos sus ovejas. Jesús en este nuevo ministerio de su Gracia, nos constituye a todos ministros suyos, siendo todos llamados por Él a servirle, apacentando y pastoreando en su nombre. Efesios 4:11-16 dice:

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta  que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina,  por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

En estos versículos está perfectamente aclarado el espíritu de todo lo que venimos diciendo y que va de acuerdo a todo el contexto del Nuevo Pacto. Jesucristo constituye a sus ministros para la edificación de su Iglesia, para que crezcamos en Él, que es la cabeza de la Iglesia, de quien todo el cuerpo (incluye a todos sus siervos, esto es, apóstoles, profetas, etc.) concertado, unido por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad de cada miembro, no es esto último a lo que se refiere Jesús dirigiéndose a Pedro y a todos sus ministros, cuando le dijo apacienta o pastorea mis ovejas? Claro que sí. Hay un contexto amplísimo que lo avala, pero, sin en cambio, ni un sólo texto que diga o avale que Pedro, o cualquier otro hombre, sea el pastor supremo de todos los cristianos. El papado como todas las enseñanzas Católicas, son, como leímos en estos versículos anteriores de Efesios: todo tipo de doctrinas, por estratagemas de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error. Pero que si investigamos las Escrituras dejaremos de ser como esos niños fluctuantes, llevados por doquiera. Sólo Jesucristo es el GRAN PASTOR o el PRÍNCIPE DE LOS PASTORES como nos enseña su Palabra, la única infalible, la única ex cathedra (como lo denomina la Iglesia Católica) y, si no, veamos de nuevo lo que nos dice Su Palabra a través del mismísimo Pedro:

Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al PASTOR y OBISPO de vuestras almas. Y cuando aparezca el PRÍNCIPE de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. 1ª Pedro 2:25 y 5:4

O también el apóstol Pablo en Hebreos 13:20 diciendo:

Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el GRAN PASTOR de las ovejas, por la sangre del pacto eterno.

La iglesia Católica enseña también que el papa, como sucesor de Pedro, es la cabeza de la Iglesia. Concretamente el sacerdote. P. Flaviano Amatulli dice en su tercera edición del libro DIÁLOGO CON LOS PROTESTANTES, página 18 lo siguiente: “La Iglesia es inseparable de Cristo, porque Él mismo la fundó sobre los doce apóstoles, poniendo a Pedro como cabeza” (Juan 21:15-17). No nos queda otro remedio que decir de nuevo, que enseñar esto es una aberración más. Las Sagradas Escrituras deja clarísimamente que la única cabeza que tiene la Iglesia es Cristo y Cristo no puso a ningún hombre por cabeza. Seguidamente veremos algunos textos que no dejan la menor duda:

Y Él (Cristo) es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia.  Colosenses 1:18

Y vosotros estáis completos en Él (Cristo), que es la cabeza de todo principado y potestad.Colosenses 2:10


Y sometió todas las cosas bajo sus pies,  y lo dio por cabeza (Cristo) sobre todas las cosas a la Iglesia. Efesios 1:22

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Publicaciones Populares

Newsletter